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FICHA DEL FESTEJO |
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Con media entrada se lidiaron toros de
Santa Fe, desiguales de presentación y de poco juego en líneas
generales. Destacó el bravo y encastado 5°; deslucidos 1°, 2° y 6°;
noble y soso el 3° y parado el 4°.
Federico Pizarro, palmas y palmas en la despedida.
Alexander Guillén, silencio y silencio
Rubén Pinar, dos orejas y silencio.
Incidencias: Destacó en la brega Fabián Ramírez y en
banderillas Mauro David Pereira y Víctor Meléndez.
Federico Pizarro abandonó el coso tras lidiar a su segundo por
tener que viajar a México. |
Abrió plaza el mexicano Federico Pizarro que estuvo voluntarioso ante
un toro serio y complicado. Firme y dispuesto, logró varios muletazos con
ritmo y temple, dentro de un trasteo correcto y frio. Al final se colocó
mejor Pizarro y así nacieron varios naturales largos pero sin
terminar de redondear ante la bronca embestida del toro.
Ante el parado y soso cuarto, volvió a mostrarse sobrio y sincero, en un
trasteo voluntarioso.
El venezolano Alexander Guillén ligó varias series de merito al
segundo de la tarde, con el que cumplió en una faena honesta aunque sin
brillo. Las evidentes ganas del torero se estrellaron ante la poca
colaboración del toro, bronco y con mal estilo.
Con el quinto sin embargo Guillén perdió la oportunidad de redondear
su tarde a pesar de abrirse de capa con evidente entrega en una emocionante
tafallera a portagayola. Bravo y con movilidad, el astado pedía firmeza y
poder, para engancharlo por delante y llevarlo largo. El merideño sólo
acertó a hacerlo en una ligada serie con la mano derecha. El resto de su
labor no pasó de la corrección y la buena voluntad pero sin duda “se le
escapó” el toro. Tras pinchazo, estocada contraria y dos descabellos el
público guardó silencio aunque el torero salió al tercio a saludar sin que
nadie se lo pidiera.
Cayó de pie Rubén Pinar que cortó dos orejas al tercero gracias a un
palco presidencial generoso y alegre en el día del amor y la amistad. No
resta la benevolencia de la presidencia méritos a la labor de Pinar,
que inteligente, templado y con oficio sacó lo poco que tenia dentro el
toro, al que llevó largo a base de buen colocación y toques precisos. No se
acopló del todo por el lado izquierdo el diestro pero calentó el ambiente.
La faena fue correcta y suave aunque faltó algo en el conjunto. La certera
estocada del albaceteño contó mucho para el par de trofeos.
Se fajó digno y valiente con el deslucido sexto, con el que se arrimó sin
fruto pero dejando claro que de valor anda sobrado. |
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