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FICHA DEL FESTEJO |
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2ª de Feria. Con más de media entrada se
lidiaron toros de La Ahumada, bien presentados, bravos y nobles
en conjunto. Noble y algo flojo el 1°, encastados 2°, 3° y 4°;
bravo, noble y con recorrido el 5° que fue indultado y bravo y con
clase el 6°.
Antonio Barrera, oreja y ovación
con saludos.
David Fandila “El Fandi”, oreja y dos orejas simbólicas tras
indulto.
Leonardo Rivera, silencio y silencio.
El toro indultado lleva por nombre “Gallito”, N° 643.
El Fandi y el ganadero salieron en hombros por la puerta grande. |
Voluntad, valor y cierto embarullamiento exhibió Antonio Barrera que
si bien cortó una oreja del primero, pudo haber redondeado mejor sus
trasteos. Con el noble y enclasado primero logró muletazos de trazo largo,
sin terminar de sentirse a gusto, quizá porque Barrera necesita toros
con más emoción. Hubo fases muy buenas en la faena que remató de estocada
caída.
Ante el cuarto, Antonio Barrera cuajó dos buenas series por el pitón
derecho, toreando con ligazón y temple, pero sin terminar de apostar ante un
ejemplar noble, con clase y recorrido. Por el lado izquierdo no se confió el
torero y se le diluyó el trasteo. Saludó una cariñosa ovación.
La tarde fue para un arrollador e inspirado David Fandila “El Fandi”
que brilló a gran altura ante un lote excelente. Con el primero anduvo fácil
y variado en una faena buena y larga, con tandas ligadas por ambos pitones.
Una estocada y dos descabellos dieron paso a la primera oreja.
Lo del quinto fue otra cosa. Ante “Gallito” apareció el mejor
Fandi, que sencillamente lo bordó en una magistral actuación que se
inició con una larga cambiada y bellas verónicas. Colosal en banderillas,
comenzó de rodillas pero una vez de pie cuajó a la perfección a un toro
bravo, noble, con recorrido y fijeza. Bien de verdad el granadino que
demostró que sabe torear, pues firmó tandas largas, hondas y de mano baja,
componiendo la figura con gusto y estética. Faena emotiva y sincera que
culminó con el indulto de un gran toro y el triunfo de un Fandi que
ofreció sin duda su mejor versión. Otro detalle a tener en cuenta en este
torero fue lo bien colocado que estuvo toda la tarde, dirigiendo la lidia,
la cual llevó con precisión no en uno, en los seis toros. Lo suyo desde
luego fue de cine.
Nuevo paso en falso de Leonardo Rivera al que se le fueron dos toros
de bandera, bravos y nobles, el lote soñado para encumbrarse. Con tantos
toreros venezolanos anhelando una oportunidad, está esto para salir a
dejarse ir un lote de lujo. Rivera por momentos se centró ante los
dos, pero a medida que transcurría la tarde se fue diluyendo, sin templar ni
mandar en las embestidas. En el sexto, un hermoso y bravo toro consiguió
algún muletazo largo que dejó en evidencia la excelsa clase del astado. La
voluntad no siempre es suficiente y menos ante una tarde decisiva, con un
cartel importante y estando en una de las ferias de mayor rango y categoría.
Rivera o no pudo, o no quiso y esto si es preocupante. Deberá
reflexionar muy seriamente pues desde luego, el tren ya pasó. |
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