Habiendo tenido acceso al artículo de
opinión que ha sido publicado con su firma en la página burladerodos.com, me
tomo la "molestia" de hacerle las siguientes puntualizaciones:
La disconformidad humana se puede manifestar de muchas maneras, y una de
ellas se llama activismo, y la persona que lo lleva a cabo se denomina
activista. Ese calificativo es el que reciben las personas que protestan a
las puertas de los cosos taurinos, y que evidentemente son menos de las que
se encuentran dentro de ellos cuando se celebra una corrida de toros. Luego
están los que manifiestan su disconformidad de otra manera, como los más de
180000 ciudadanos catalanes que han firmado la iniciativa popular que será
votada en el Parlamento catalán en favor de la abolición de la tauromaquia
en Cataluña. La Monumental de Barcelona no hubiera soportado tal número de
espectadores en la mejor tarde de José Tomás, pero no por falta de aforo,
sino porque allí no tiene tal número de seguidores. Como verá, en este caso,
son más lo que están en la calle que dentro de la plaza. Supongo que sabrá
que en algunas de las corridas que ha celebrado el nombrado ídolo taurino en
esa ciudad, los reventas tuvieron que vender entradas por debajo de su
precio. Ustedes son minoría se pongan como se pongan y argumenten lo que
argumenten.
Los setenta veterinarios (inteligentes, no le quepa la menor duda) que
forman parte de AVAT realizamos nuestra labor de otra manera, y una prueba
de ello es que nos dedique unas líneas en su escrito. Apoyamos a las
asociaciones que tanto a nivel nacional como internacional nos piden
asesoramiento, y de paso nos dedicamos a desmentir con argumentos
científicos las falacias que desde nuestro colectivo pretenden equivocar y
por qué no decirlo, engañar a la opinión pública. Y por supuesto nos hacemos
eco del maltrato animal que está presente en todos los espectáculos
taurinos. En nuestra página tiene usted un elocuente manifiesto que sin duda
le aclarará las ideas.
Habla usted de las mentiras de los antitaurinos, y de las numerosas veces
que les han invitado a defenderlas. Debo entender que se refiere usted a lo
que ocurre en su país. Por lo que a España se refiere son numerosas las
veces que los antitaurinos somos invitados a programas de radio o de
televisión para explicar nuestros postulados. También son numerosas las
veces en que se establecen foros de debate con la presencia de
interlocutores de las dos tendencias. Aquí lo llamamos libertad de
expresión.
Hace usted referencia a una encuesta que aparece en La Vanguardia y sobre la
que comenta que la posición a favor de las corridas de toros va ganando por
una amplia diferencia. De nuevo se ve que está usted muy lejos de España,
porque dicha consulta ha dado mucho que hablar en el mundo taurino y
antitaurino. La razón de que dicha encuesta muestre esos extraños
resultados, que nunca se habían dado en nuestro país, la tiene usted en el
siguiente enlace:
Tras su lectura, encontrará una explicación fundada a lo que ha ocurrido. No
obstante y para que tenga todavía más información, le invito a que lea éste
otro, para que sepa que la manipulación de dicha encuesta ya ha sido
denunciada.
Habla usted de una denuncia que de forma conjunta han hecho el PACMA y AVAT,
sobre una novillada que se celebró en Valladolid el 11 de julio, y en la que
según usted, afirmamos que los animales lidiados estaban drogados. Como
vicepresidente de AVAT, le diré que está usted mintiendo, ya que nosotros no
hemos dicho que "los novillos se lidiaron drogados". Lo que hemos dicho, en
base a una filmación de 90 minutos que nos hizo llegar el PACMA (partido que
le recuerdo que consiguió un importante número de votos en las últimas
elecciones europeas), es que dichos novillos PODÍAN estar dopados o bien
PODÍAN no encontrarse en perfecto estado de salud. Si usted entiende de
toros, no podrá decir lo contrario tras el visionado de dichas imágenes. El
visionado de los 5 minutos largos que se han hecho públicos en algunos
medios deberían ser suficientes para sustentar dichas SOSPECHAS, pero si
usted los cree insuficientes le puedo hacer llegar la filmación integra, sin
cortes, para despejar las posibles sospechas de que han sido manipuladas.
Añade usted que no lo podemos demostrar; evidentemente, por eso hemos pedido
el control antidopping de los animales que fueran lidiados en una futura
novillada, en caso de que se observaran comportamientos similares a los que
se produjeron el día mencionado. Como no sabemos si dicho control fue
realizado en la novillada denunciada, o si se levantó por parte del
veterinario presente en dicho festejo acta de lo acontecido, hemos pedido a
través de nuestro comunicado, que ha sido remitido al colegio de
veterinarios y a la subdelegación del gobierno de dicha ciudad, que en caso
de que de se hubieran llevado a cabo dichas acciones se nos facilite el
acceso a los documentos. De momento no hemos recibido contestación a
nuestras reclamaciones. La transparencia del mundo taurino brilla una vez
más por su ausencia. Por si lo quiere usted consultar, en nuestra página
tiene el comunicado íntegro que se ha mandado a los organismos oportunos.
Vuelve usted a mentir cuando dice que a partir del comportamiento del primer
novillo hemos generalizado. No señor, yo le aseguro que el comportamiento de
los TRES primeros no fue el lógico y el esperado. No se si sabrá usted lo
que es el ojo clínico (clínico, que no cínico), pero después de desarrollar
mi profesión como veterinario clínico durante 27 años, y de ser el autor de
la reclamación presentada, me concederá usted la posibilidad de saber cuando
un animal se desenvuelve con normalidad y tiene sus sentidos en perfecto
funcionamiento, es decir, de haber sido capaz de desarrollar mi ojo clínico
(que no cínico) merced a la carrera que he cursado y de mis muchos años de
experiencia. Yo puedo saber a simple vista cuando un animal está o no
enfermo, y luego proceder a las pruebas pertinentes para saber las causas de
su enfermedad. Esto es única y exclusivamente lo que ha pedido mi asociación
a las personas que no han cumplido con su obligación y su trabajo en ese
festejo, y si lo han hecho, que lo demuestren.
Entiendo que diga usted que no podemos demostrar que por lo menos TRES
novillos estaban dopados o enfermos, ya que eso sólo se podría asegurar con
los análisis pertinentes, como tampoco se puede demostrar que un caballo de
carreras o un atleta ha competido con sustancias prohibidas en su organismo
hasta que se realizan las pruebas oportunas, es decir, a posteriori. Los
comisarios, los jueces, y en este caso los veterinarios designados, deben de
hacer el trabajo para el que les pagan. En Valladolid hasta donde nosotros
sabamos no se ha cumplido con lo reglamentado.
Le voy a aclarar otro concepto más que parece usted desconocer: soy capaz de
distinguir una buena faena de una mala, un "buen" puyazo de uno malo, un
"buen" par de banderillas de uno malo. una "buena" estocada de una mala, un
"buen" descabello de uno malo, y una "adecuada" puntilla de una mal
realizada. ¿Y sabe usted por qué? Pues es sencillo: he visto en los últimos
tres años decenas de corridas de toros, y no las he visto sólo sentado en un
sofá, sino rodeado de aficionados a la lidia que entienden mucho de lo que
están viendo. Y no lo voy a negar: he aprendido mucho de ellos, y ellos de
mí. A ellos les siguen gustando los toros, pero desde que les he comentado
todo lo que le sucede en ese animal durante la lidia, le aseguro que no las
ven de la misma manera. Han aprendido a respetar mi activismo y yo he
aprendido a respetar su afición, aunque les haga llegar constamente mi
incomprensión. Por eso me he atrevido a juzgar el trabajo de esos
"profesionales" que puedo calificar sin temor a equivocarme de auténtica
chapuza. ¿Pruebas? ¿No le vale a usted con las imágenes? Estoy empezando a
pensar que usted, o no las ha visto o no entiende nada de la lidia.
Puedo admitir que usted alegue que los intereses de una asociación como la
mía no deben entrometerse en si los toros que van a ser lidiados están
dopados, enfermos o afeitados, cuestión que a fe de ser sinceros nos da lo
mismo, ya que su sufrimiento y muerte en el ruedo está asegurada, pero las
imágenes que hemos visto tenían que llegar adonde afortunadamente han
llegado para que todo aquel que las ha visto tome conciencia de lo que
sucede en las plazas. Nosotros trabajamos para conseguir la abolición de la
tauromaquia, y no ofrecemos las imágenes descafeinadas que nos ofrecen las
televisiones en sus retransmisiones. En este caso, el fin justifica los
medios y podemos, y debemos, como veterinarios, exigir a nuestros compañeros
presentes en dicho festejo que no miren para otro lado, o lo que es lo
mismo, que cumplan con su trabajo.
¿Le ha pedido usted pruebas a los veterinarios del departamento de
fisiología de la facultad de veterinaria de Madrid de que las betaendorfinas
neutralizan el dolor? ¿Les ha pedido pruebas de que un toro durante la lidia
descargue diez veces más betaendorfinas que una persona? A la primera
pregunta le diré que de momento no se las podrán mostrar, porque desde los
primeros estudios sobre esas sustancias que se iniciaron hace muchos, muchos
años, ningún INVESTIGADOR les ha podido atribuir dicha propiedad. Y se lo
pongo en mayúsculas. A la segunda pregunta la contestación es mucho más
sencilla: que lidien a un humano y que hagan las comprobaciones pertinentes.
No se si sabrá que nuestra asociación ha desarrollado una amplia revisión
científica que ha servido de contestación al estudio al que he hecho
referencia, y que demuestra con claridad que carece de validez cientifica.
¿Sabe usted si se ha publicado en la página en la que usted escribe? ¿Sabe
usted si algún medio taurino se ha hecho eco de él? Tranquilo que yo le
contesto: NO
Nos habla usted de las numerosas veces que han invitado a los antitaurinos a
expresar sus mentiras... pues invítenos o publique usted nuestra réplica en
su tribuna de expresión. Demostraría usted el gran talante de que pretende
hacer gala. Nosotros no hemos tenido nunca ningún inconveniente en hacer
públicas las dos versiones. ¿Sabe por qué?: porque estamos convencidos de
que la verdad nos asiste.
Con respecto a la última parte de su artículo en el que parece dar a
entender que los antitaurinos ponemos en peligro las vidas humanas, usted
sabrá lo que ocurre en su país. Por lo que al mío respecta nada de ésto se
ha producido nunca, y no encontrará en ninguna noticia hechos como los que
relata. No generalice porque estará incurriendo en un grave error y en una
provocación.
¿Salvajes? ¿Donde está la sangre y el sufrimiento? ¿En la voz o en el
silencio de los antitaurinos que se manifiestan a las puertas de las plazas
o en los cosos taurinos que retumban con los mugidos de los astados y cuya
arena se mancha con la sangre que surge de sus cuerpos a borbotones?
Para cualquier aclaración puede usted contactar conmigo en el correo que
figura en la página de nuestra asociación.
--
José Enrique Zaldívar Laguía |
|