Las dos orejas y la Puerta Grande de Sergio Galán resumen una actuación valerosa y artística, de marcar diferencias, en la matinal de rejones hoy en Valencia, festejo en el que también obtuvieron un trofeo cada uno Javier San José, Álvaro Montes y Leonardo Hernández, marchándose de vacío Antonio Domecq y Joao Moura Caetano por no matar bien.
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FICHA DEL FESTEJO |
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La plaza tuvo lleno sin apreturas con
tiempo soleado. Toros de Flores Albarrán, convenientemente
"arreglados". Correctos de presentación y de juego desigual, la
mayoría manseando al final aunque dejándose hacer en la querencia.
Antonio Domecq, ovación.
Javier San José, oreja a pesar haber escasa petición.
Álvaro Montes, oreja.
Sergio Galán, dos orejas.
Joao Moura Caetano, vuelta.
Leonardo Hernández, oreja. |
La
suerte de matar fue definitiva, para las orejas que se cortaron, y para las
que se dejaron de cortar.
Aunque lo verdaderamente transcendente fue la actuación de Sergio Galán.
Muy auténtico en los planteamientos y la ejecuciones, su faena fue redonda
en todos los sentidos, por el temple, el ajuste y la limpieza en todas las
suertes.
Buena también la faena del portugués Moura Caetano, a quien sólo le
sobró algún gesto de entusiasmo desbordado fuera de la cara del toro, en
contraste con la elegancia de su pausado estilo al ir a clavar, siempre
certero, y arriba. Al descordar de un pinchazo perdió trofeos.
Muy notable también Antonio Domecq por su clasicismo y pureza sobre
la base de una buena monta. Se quedó también sin oreja al matar mal.
San José practicó un rejoneo efectista, aunque con demasiadas
violencias y aspavientos. Montes puso mucha entrega, recurriendo
también a los "efectos especiales". Y el jovencísimo Hernández, de
menos a más, arriesgó para sacar partido de su aquerenciado antagonista, con
un corolario de faena de auténtico frenesí cuando atacó con las cortas en la
modalidad del violín. |
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