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No es la primera vez que tenemos
que ocuparnos de este penoso tema. Ya antes lo hemos hecho, pero la verdad
es que hay taurinos que no terminan de enterarse de la velocidad, capacidad
y fuerza que hoy en día tiene la información.
Todavía creen que estamos en el México de la década de los 60's, cuando con
facilidad se inventaban festejos y resultados, triunfos y logros, sin que
nadie se diese cuenta.
Son anticuados, obsoletos, inadaptados.
No hace mucho Edgardo "El Gallo" Meade, apoderado de Gastón Santos,
se "olvidó" de reseñar en la crónica que dio vía telefónica una oreja del
diestro Pedro Gutiérrez "El Capea", lo que provocó la evidente
molestia y reclamo del diestro y su entorno; y es que de ser el triunfador
de un festejo, lo ubicaron a la par de sus compañeros de cartel. La
"travesura" de El Gallo duró apenas unos minutos, pero tuvo
repercusiones y consecuencias.
Exactamente igual acaba de ocurrir con el equipo que maneja la carrera de
Omar Villaseñor, que con una comodidad y displicencia absoluta, le borró
una oreja a Pablo Hermoso de Mendoza, con el afán de poner a su
torero a la par del resto de sus compañeros. El resultado fue el mismo, la
consigna de un resultado igualitario, pero que en breves instantes fue
corregido para poner la verdad, única y absoluta, del triunfo del rejoneador
navarro.
Hay que ser bastante ingenuos (por no decirlo en otros términos) para no
enterarse de que siempre, siempre, nos enteraremos de lo que realmente
ocurrió en un coso. Lo más molesta y enfada es la actitud soberbia de creer
que nos engañan.
Ya es hora de que se enteren estos anticuados y obsoletos apoderados que los
tiempos y las formas han cambiado y que no pueden manipular el resultado de
un festejo, que no pueden burlarse de los medios y de la afición tan
fácilmente.
Hoy aquí, la consigna de la verdad y el repudio absoluto a quienes pretenden
vernos la cara de tontos, sin darse cuenta de que al final le causan más que
un beneficio, un gravísimo perjuicio a sus toreros. |
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