Como cada año, revivo el ritual de sentarme
frente al teclado unos cuantos minutos antes de que en nuestro servidor se
realice el cambio de año; recordemos que dado el carácter internacional del
portal manejamos un horario GMT Internacional, lo que significa que aún
faltan un poco más de seis horas para que termine el 2008 e inicie el 2009
en México.
Finaliza un año que ha sido impresionante en muchos aspectos y que nos hace
mantener viva la ilusión en la Fiesta, en nuestra Fiesta. En España la
baraja taurina tiene una cantidad importante de toreros de primera línea y
en América hay fuertes cartas que empiezan a centrar la atención de los
grandes públicos. Los triunfos de los ganaderos que consiguen cada vez
mejores productos nos deben congratular; debemos festejar los triunfos
empresariales y compartir con ellos la preocupación de las malas entradas
buscando más que culpables, las causas y las vías de solución. No deben
existir ya problemas individuales, todo nos concierne y todo, por igual, nos
debe interesar.
Las palabras claves deben ser unidad y cohesión; deben los estamentos
taurinos ser capaces de desprenderse de un poco del interés personal para
poner todo al servicio del interés mayor que no es otro que el de la misma
Fiesta. Si son capaces de ceder a la inercia y dejar sin temor que pasen los
naturales liderazgos, encontraremos capitanes que lleven la nave a buen
puerto. Si todos somos capaces de cuidar nuestra propia parcela dejando de
poner atención a las ajenas, responsabilizándonos de la parte que nos
corresponde hacer sin estar más atento a lo que hacen otros, daremos paso a
un nivel superior.
La Fiesta no requiere de defensores porque se defiende por si misma, porque
lo ha hecho a lo largo de la historia y porque ha librado batallas mucho más
importantes que las que ahora vivimos ante ecologistas "light" o políticos
acomodaticios y camaleónicos que se dedican a realizar lo "políticamente
correcto" sin sustentar sus dichos y acciones en base a técnicas modernas.
Los antitaurinos son pocos, está demostrado hasta la saciedad, pero eso sí
es necesario reconocer, gritan mucho.
Por nuestra parte mantenemos el firme compromiso de seguir adelante, de
aportar lo mejor de nosotros mismos cada día con profesionalismo y entrega,
pero sobre todo, con afición y amor por la Fiesta, con respeto a todos los
que formamos parte de esta gran familia y dando un lugar preponderante al
aficionado o al simple asistente a una plaza, ya que con el pago de su
entrada, hace posible que continúe este espectáculo. Es necesario agradecer
a toreros, apoderados, ganaderos, empresarios, subalternos, miembros del
servicio de plaza, médicos, enfermeras, paramédicos, mayorales y vaqueros,
sastres, transportistas, publicistas, autoridades, miembros de peñas y
asociaciones, las facilidades, palabras de aliento y apoyo que nos han
brindado a lo largo del año que termina, su consejo es guía y luz para
orientar nuestros diarios quehaceres.
Igual que la Fiesta, burladerodos no requiere de defensores, porque
su trabajo habla por si mismo. No es nuestro sitio de Internet la obra de
una sola persona, sino el conjunto de esfuerzos e ilusiones, de trabajo y
afición. Cuando iniciamos, hace más de seis años, algunos no nos daban seis
meses de vida; y aquí seguimos. En cada etapa ha ocurrido igual, nos
pretenden enterrar con dichos y la realidad ha sido que en cada momento
puntual de la vida, hemos salido no sólo avantes, sino fortalecidos. En el
balance no podemos quejarnos, son muchos más los seguidores, lectores,
adeptos, amigos y colaboradores que quienes por cualquier circunstancia
dedican sus esfuerzos a denostarnos; a quienes ante la falta de argumentos
se dedican a inventarnos cuentos y mentiras, a jugar con las apariencias y a
señalarnos con índices de fuego buscando la paja en el ojo ajeno sin ver la
viga en el propio, debemos decirles que como el león se equivocan, ya que no
somos de su misma condición. Somos seres humanos que solemos con frecuencia
cometer errores, más esos yerros jamás están marcados por la mala fe;
actuamos con base en el profesionalismo y una ética, personal y
periodística, sustentadas en una trayectoria a la vista de todos. Buscamos
la excelencia y dar con cada nota, cada entrevista, cada imagen, cada
galería, lo mejor de nosotros mismos para quienes nos hacen el honor de
visitarnos y para construir desde nuestra trinchera una mejor Fiesta. No es
con mentiras como van a terminar con nosotros.
Ante un 2009 que cierne sobre todos nosotros una de las más graves crisis
económicas en el mundo entero, debemos aprestar nuestra capacidad y
determinación para convertir la crisis en una oportunidad, debemos
prepararnos para enfrentar tiempos difíciles y si la Fiesta ha sido capaz de
salir con vida de sus más graves problemas, nosotros también lo haremos con
disciplina, empeño, voluntad, carácter y vocación. El resultado se verá
reflejado en la historia.
Deseamos sinceramente para todos salud y trabajo, los dos pilares que nos
mantendrán a flote y que conseguirán que sigamos adelante; es cierto que la
suerte juega un papel importante, pero es fundamental reconocer que a esa
suerte es necesario ayudarle con nuestro aporte personal.
Vamos pues a enfrentar con alegría el 2009, con nuevos retos y muchas
ilusiones. Refrendamos el compromiso de servicio y el deseo ferviente de que
sea un buen año.
Monterrey, Nuevo León, México
Diciembre 2008. |
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