“Zacatecano”, número 21 de “Arroyo Hondo” y “Cantante”, herrado con el 756 del hierro de “El Vergel” llenaron el ruedo con más rigor de México de su calidad y bravura. Si bien el primero tuvo un punto de débil, ambos ofrecieron lidias con un alto grado de calidad, nobleza, transmisión, obediencia a los engaños, y un recorrido que permitía al torero colocarse con solvencia.
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FICHA DEL FESTEJO |
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Con regular entrada se
lidiaron seis novillos de “Arroyo Hondo” y uno de regalo de
“El Vergel”, los titulares de impecable trapío pero desrazados, a
excepción del 1º y el 7° que fueron aplaudidos de salida y en el
arrastre, además del último recibir la vuelta al ruedo.
Alfonso Hernández “El Pali”, silencio, pitos y silencio tras
aviso en el de regalo.
Alfonso Mateos, ovación con saludos y silencio tras aviso.
Alfonso Simpson, silencio y silencio tras aviso.
David Vázquez fue llamado a saludar en el tercio tras picar al
7°. |
El
chaval tlaxcalteca Alfonso Mateos fue una agradable revelación. De
hecho, su buena actuación del pasado 30 de agosto en la plaza “Del
Centenario”, de Tlaquepaque, le valió ser anunciado en la grande y no dejó
ir la oportunidad. Su presentación ante los tapatíos fue con el lance de "El
Ojalá" símil de "El Imposible", pero con el capote. Tras el castigo en varas
Mateos quitó por chicuelinas y Simpson lo hizo por tafalleras
para ser replicado por una ajustada serie de gaoneras y una larga,
como para un cartel.
Ya con la muleta Alfonso alternó con acierto pases por alto, por bajo
y uno de pecho hasta el centro del ruedo; el novillo buscó siempre las
tablas y hasta ahí fue el chaval para lidiarle, pasando un momento de
apremio en la estocada al ser prendido de los pitones, por fortuna sin
consecuencias, y así ser premiado con una cálida ovación en el tercio.
El segundo de su lote fue violento en el capote y peleó sin convicción a los
montados. En el tercio final el astado tuvo una lidia de "chile, picadillo y
mole", a veces con la cara alta, a veces frenándose a mitad de la suerte, en
ocasiones descompuesto, hasta que se refugió en tablas. Luego de dos
pinchazos Mateos lo despachó con habilidad a la media vuelta, aunque
requirió usar tres veces la espada corta.
Debido al mal juego de su lote, el peruano Alfonso Simpson no pudo
lucir, aunque conoce la técnica del toreo y tiene los arrestos para ponerla
en práctica. Por desgracia, su empeñó se estrelló en el muro de los
descastados novillos que le correspondieron. Ojalá le anuncien de nuevo.
Al torero de la tierra, Alfonso Hernández “El Pali”, la empresa le
dio la oportunidad de sacarse la espina y con tristeza, debido a la muy
añeja amistad con su padre Alfonso Hernández "El Algabeño", debo
decir que no sólo no la pudo extraer, sino que además la clavó más adentro
en el corazón de un torero que lo ha sido por los cuatro costados, que supo
ofrendar su vida por la más digna de las profesiones del mundo que es la de
ser torero y que por ello estuvo a las puertas de la muerte.
A “El Algabeño”, como amigo, le ofrezco mi solidaridad y a “El
Pali” mis deseos grandes para que alcance su verdadero camino, el que él
decida, incluso el de ser torero, pero también le digo que así, así, no
puede ser torero. |
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